REDRADO Y COBOS, ENTRE EL DESPILFARRO Y EL AJUSTE
El plan de ajuste de Cobos y Redrado
Por Horacio Verbitsky
Es difícil imaginar personalidades más distantes que las de Redrado y Cobos. Sin embargo, ambos propician una política de ajuste. La comparación entre el Fondo del Bicentenario y el nuevo festival de bonos que propone Cobos, cuatro veces más oneroso. Sus consecuencias: menor inversión, menor empleo, menor consumo. El presidente del Banco Central, además, no se priva de nada. Clases de tango, folklore, yoga y actuación teatral, auto blindado y casa gemela a la del millonario Tinelli.
Cristina Fernández defiende el uso de reservas del Banco Central para pagar deuda externa
Denuncia la presidenta argentina maniobra de la derecha para debilitar a su gobierno
La presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, izquierda; Mercedes Marco del Pont, presidenta del Banco Nación, y el ministro de Economía, Amado Boudou, a su arribo a esa institución bancaria, ayer en Buenos Aires. Foto Reuters
Stella Calloni,
El plan de ajuste de Cobos y Redrado
Por Horacio Verbitsky
Es difícil imaginar personalidades más distantes que las de Redrado y Cobos. Sin embargo, ambos propician una política de ajuste. La comparación entre el Fondo del Bicentenario y el nuevo festival de bonos que propone Cobos, cuatro veces más oneroso. Sus consecuencias: menor inversión, menor empleo, menor consumo. El presidente del Banco Central, además, no se priva de nada. Clases de tango, folklore, yoga y actuación teatral, auto blindado y casa gemela a la del millonario Tinelli.
Cristina Fernández defiende el uso de reservas del Banco Central para pagar deuda externa
Denuncia la presidenta argentina maniobra de la derecha para debilitar a su gobierno
La presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, izquierda; Mercedes Marco del Pont, presidenta del Banco Nación, y el ministro de Economía, Amado Boudou, a su arribo a esa institución bancaria, ayer en Buenos Aires. Foto Reuters
Stella Calloni,
Corresponsal Periódico La Jornada
Martes 12 de enero de 2010, p. 24
Buenos Aires, 11 de enero. La presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, denunció hoy que el país está ante una formidable maniobra, no sólo política, sino mediática, y con la ayuda de algunos sectores judiciales para debilitar a su gobierno, en momentos en que todo el arco opositor de derecha está empeñado en acciones para tratar de destituir a la mandataria, como lo denunciaron varios sectores en las últimas horas.
La jefa de Estado afirmó que la maniobra en marcha es muy clara, contundente y muy evidente para obstruir el funcionamiento de los poderes del Estado, y advirtió que para que haya judicialización de la política tiene que haber jueces que acepten tomar decisiones política en lugar de tomar decisiones judiciales.
Esto está referido al caso de la jueza María José Sarmiento, cuya actuación abiertamente sesgada en estos días fue influida por una posición política definida.
Sarmiento decidió hoy pasar a trámite ordinario las acciones de amparo contra el gobierno presentadas por las opositoras Coalición Cívica, Propuesta Republicana y la Unión Cívica Radical y de esta forma alteró los plazos previstos para resolver las apelaciones que presentó el gobierno contra sus decisiones de suspender los efectos del decreto que creaba el Fondo del Bicentenario con reservas del Banco Central y desplazar ese organismo a Martín Redrado.
Esto da ventajas evidentes a la oposición, ya que todo puede extenderse varios días y así Redrado fue reintegrado a su cargo por la magistrada y las reservas quedaron literalmente congeladas.
?Es lo más parecido a un golpe de Estado, donde interviene un sector de la justicia, los partidos políticos de la derecha, los militares a través de una jueza de su ‘palo’ y el conjunto del poder económico mediático”, sostuvo un comunicado de Organizaciones Populares contra el Golpe.
En horas, sin analizar legajos, la jueza -hija de un teniente coronel de la pasada dictadura y familiar de otros defensores de militares acusados por delitos de lesa humanidad- dictó el pasado viernes las dos resoluciones urgentes para rechazar el fondo y restituir a Redrado; luego se negó a recibir la apelación gubernamental.
La mandataria habló hoy en un escenario erizado por esta situación opositora que encabeza abiertamente el vicepresidente de la república, Julio Cleto Cobos, en una acción que para varios analistas es una abierta forma del golpismo, que entremezcla varios elementos similares registrados en Honduras, en junio pasado.
Recordó que cuando el gobierno de Néstor Kirchner -su esposo y antecesor- decidió en 2006 pagar en efectivo al Fondo Monetario Internacional para liberarse de su control, según lo explicó en ese momento, utilizó el cien por ciento de las reservas disponibles del Banco Central y con un Producto Interno Bruto (PIB) mucho más bajo que ahora, de 180 mil millones. Cuando esta presidenta decidió crear el Fondo del Bicentenario para pagar las deudas, tenemos 305 mil millones de dólares de PBI y este fondo representa sólo un tercio de las reservas, afirmó.
También señaló que la deuda externa de Argentina se generó en otros gobiernos, por políticas como la convertibilidad, y sostuvo que por ese motivo hoy todos tienen que colaborar para garantizar su pago, en referencia a la creación del fondo para atender los vencimientos de deuda de 2010.
Asimismo recordó que ahora, con más reservas y una mejor cotización de los bonos, se permitiría un canje exitoso para salir definitivamente del default y así permitir que las empresas puedan lograr financiamiento más barato en todas partes del mundo. Fue este el sencillo objetivo que tuve para crear el fondo, clave para que Argentina vuelva a acceder a los mercados de capitales, con tasas razonables y no del 15 ó 16 por ciento como lo hacen ahora.
?Puede ser que haya algunos que quieran que sigamos tomando deuda a tasas mayores. La especulación financiera es un negocio muy importante”, denunció.
El papel de la jueza, así como la actitud de Redrado, la actuación de Cobos y lo más granado de la oposición derechista, evidenció que no era una maniobra espontánea, sino que estaba siendo trabajada en los últimos meses.
Buenos Aires, 11 de enero. La presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, denunció hoy que el país está ante una formidable maniobra, no sólo política, sino mediática, y con la ayuda de algunos sectores judiciales para debilitar a su gobierno, en momentos en que todo el arco opositor de derecha está empeñado en acciones para tratar de destituir a la mandataria, como lo denunciaron varios sectores en las últimas horas.
La jefa de Estado afirmó que la maniobra en marcha es muy clara, contundente y muy evidente para obstruir el funcionamiento de los poderes del Estado, y advirtió que para que haya judicialización de la política tiene que haber jueces que acepten tomar decisiones política en lugar de tomar decisiones judiciales.
Esto está referido al caso de la jueza María José Sarmiento, cuya actuación abiertamente sesgada en estos días fue influida por una posición política definida.
Sarmiento decidió hoy pasar a trámite ordinario las acciones de amparo contra el gobierno presentadas por las opositoras Coalición Cívica, Propuesta Republicana y la Unión Cívica Radical y de esta forma alteró los plazos previstos para resolver las apelaciones que presentó el gobierno contra sus decisiones de suspender los efectos del decreto que creaba el Fondo del Bicentenario con reservas del Banco Central y desplazar ese organismo a Martín Redrado.
Esto da ventajas evidentes a la oposición, ya que todo puede extenderse varios días y así Redrado fue reintegrado a su cargo por la magistrada y las reservas quedaron literalmente congeladas.
?Es lo más parecido a un golpe de Estado, donde interviene un sector de la justicia, los partidos políticos de la derecha, los militares a través de una jueza de su ‘palo’ y el conjunto del poder económico mediático”, sostuvo un comunicado de Organizaciones Populares contra el Golpe.
En horas, sin analizar legajos, la jueza -hija de un teniente coronel de la pasada dictadura y familiar de otros defensores de militares acusados por delitos de lesa humanidad- dictó el pasado viernes las dos resoluciones urgentes para rechazar el fondo y restituir a Redrado; luego se negó a recibir la apelación gubernamental.
La mandataria habló hoy en un escenario erizado por esta situación opositora que encabeza abiertamente el vicepresidente de la república, Julio Cleto Cobos, en una acción que para varios analistas es una abierta forma del golpismo, que entremezcla varios elementos similares registrados en Honduras, en junio pasado.
Recordó que cuando el gobierno de Néstor Kirchner -su esposo y antecesor- decidió en 2006 pagar en efectivo al Fondo Monetario Internacional para liberarse de su control, según lo explicó en ese momento, utilizó el cien por ciento de las reservas disponibles del Banco Central y con un Producto Interno Bruto (PIB) mucho más bajo que ahora, de 180 mil millones. Cuando esta presidenta decidió crear el Fondo del Bicentenario para pagar las deudas, tenemos 305 mil millones de dólares de PBI y este fondo representa sólo un tercio de las reservas, afirmó.
También señaló que la deuda externa de Argentina se generó en otros gobiernos, por políticas como la convertibilidad, y sostuvo que por ese motivo hoy todos tienen que colaborar para garantizar su pago, en referencia a la creación del fondo para atender los vencimientos de deuda de 2010.
Asimismo recordó que ahora, con más reservas y una mejor cotización de los bonos, se permitiría un canje exitoso para salir definitivamente del default y así permitir que las empresas puedan lograr financiamiento más barato en todas partes del mundo. Fue este el sencillo objetivo que tuve para crear el fondo, clave para que Argentina vuelva a acceder a los mercados de capitales, con tasas razonables y no del 15 ó 16 por ciento como lo hacen ahora.
?Puede ser que haya algunos que quieran que sigamos tomando deuda a tasas mayores. La especulación financiera es un negocio muy importante”, denunció.
El papel de la jueza, así como la actitud de Redrado, la actuación de Cobos y lo más granado de la oposición derechista, evidenció que no era una maniobra espontánea, sino que estaba siendo trabajada en los últimos meses.
DE COMO IÑAKI QUEBRO AL PAIS
El cuento de Redrado
Por Rodrigo López *
En la página web del BCRA acaban de inaugurar un nuevo portal, “Banco Central Educa”, donde se presenta el Programa de Alfabetización Económica y Financiera (PAEF). El programa, de alcance federal, contiene actividades y materiales educativos para niños, jóvenes y adultos. En la sección Cuentos se destaca uno llamado “Iñaki Ventura y el misterio de las reservas”, donde con sorprendente actualidad se puede leer la ideología de Redrado y su equipo sobre el tema. El cuento arroja una moraleja sobre la utilización de reservas para pagar deuda, donde los intrépidos protagonistas desatan una hecatombe en el país llevando el dólar a 1500 pesos.
Para leerel Iñaki Ventura
En 1972 Dorfman y Mattelart publicaron Para leer el Pato Donald, donde analizaban la conexión entre la cultura de masas y la ideología dominante. Denunciaban allí el rol que cumplía Disney haciendo apología del capitalismo. El cuento “Iñaki Ventura” de nuestro BCRA puede ser abordado con similares interrogantes.
La acción comienza en diciembre de 2011, en un pueblo de Argentina llamado “Barbas”, un “paraíso campestre”, que en 1935 había sido “una ciudad floreciente” o sea, “un frigorífico”, “una estancia”, descripción melancólica de la clase dominante de la Argentina agroexportadora. El papel de Tío Rico lo desempeña Don Edmundo Barbas, “un banquero y político que pocas veces visitó sus campos”, o sea un rentista. Ante el inminente remate del pueblo, interviene el protagonista Iñaki Ventura, “uno de los niños más populares del pueblo”, quien decide tomar las reservas del BCRA para salvar a su pueblo y pagar la deuda externa.
La elección del nombre Iñaki es difícil de asociar a un personaje argentino. Una explicación semiótica lo muestra como la conjunción entre las últimas y primeras letras del nombre y apellido de la Presidenta. Lo acompañam Jeremías, “que es su sombra”, y Paloma. Estos tres personajes recuerdan a los tres sobrinos de Donald, y están dispuestos a mandarse macanas. Lideran una “agrupación rebelde de magos de Barbas” (en la contratapa definida como “sofistas de Barbas”), y más adelante serán una “patota de jóvenes”, más cercanos a los drugos salteadores nocturnos de Kubrick, o el ERP en el Banade, que a los traviesos patitos.
Se enteran por el noticioso que las reservas superaron los 43.000 millones de dólares y se les ocurre ir por ellas. Van a ver al profesor Ranello “conocido en Barbas por ser el único experto en economía”, lo cual nos remite a la mítica figura de Cavallo, con su terminación “llo”. Este les pasa el dato de dónde queda el Central... Allí los domina la obsesión, “no sabían por dónde ir. Lo único que tenían claro era que querían llegar a las reservas”.
El cuento incurre en un llamativo error histórico cuando le hace decir a Paloma, “la más estudiosa y responsable”, que “su abuelo siempre contaba que un presidente llamado Juan Domingo Perón en 1944 dijo que no se podía caminar por el Banco Central por la cantidad de oro que había en sus pasillos”. En realidad, es una frase de los antiperonistas la zoncera de los lingotes de oro que impedían la circulación de los transeúntes por el pasillo. Además, Perón asume en 1946.
Como en las películas de ciencia ficción futurista, para 2031 describen un porvenir donde el agrobusiness se impone redondamente: “Ven campo y más campo”, “modernas máquinas, que parecían naves espaciales pero debían ser tractores, trabajaban la tierra. Y hombres voladores fumigaban y controlaban desde pequeñas alturas el clima que recibía la cosecha”. Finalmente, se hacen de las reservas: “Iñaki no lo dudó, mira obsesivo sobre las reservas” y las usa “para pagar esa deuda externa molesta por la que siempre protestaban todos”.
“–¡¿Por qué no usar las Reservas para pagar la deuda?!
–gritó furioso Iñaki.–¡No, no! –gritó Paloma, antes de que Iñaki diera la orden de envío–. ¡Eso está mal! Pero Iñaki no la escuchó y con rabia dio la orden igual.” La bóveda la abren “con un alambre”, a pesar de que Vélez Sarsfield ya había advertido que los bancos no se roban con ganzúas sino con firmas.
La hecatombe por desobedecer al “Guardián de las reservas” incluye una paranoia alentada por los medios: “Los diarios, radios y canales de televisión anunciaban que no había más Reservas en el Banco Central, y que el dólar subiría hasta valores impredecibles. La gente comenzó a correr a los bancos y a las casas de cambio a comprar dólares. ¡Pero no encontraban! Y cuando había, se vendían a precios exorbitantes, y crecientes. En un momento, el programa marcaba que un dólar valía 1500 pesos”.
El PAEF no sólo presenta recursos virtuales, sino que visitan cerca de 300 escuelas por año realizando políticas de “alfabetización económica”. Es loable que instituciones públicas se acerquen a la población, sobre todo las económicas (en España hay experiencia, y acá mismo en la AFIP). Pero este caso adolece de mensajes solidarios y es más bien una apología del liberalismo individualista. En el spot publicitario, Redrado mismo confiesa entusiasmado que el juego que más le gusta a él es “Bancándonos”: desafía “A ver cómo se bancan solos”, fiel reflejo de su Banco Central.
* Cátedra nacional de Economía Arturo Jauretche (UBA).
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El cuento de Redrado
Por Rodrigo López *
En la página web del BCRA acaban de inaugurar un nuevo portal, “Banco Central Educa”, donde se presenta el Programa de Alfabetización Económica y Financiera (PAEF). El programa, de alcance federal, contiene actividades y materiales educativos para niños, jóvenes y adultos. En la sección Cuentos se destaca uno llamado “Iñaki Ventura y el misterio de las reservas”, donde con sorprendente actualidad se puede leer la ideología de Redrado y su equipo sobre el tema. El cuento arroja una moraleja sobre la utilización de reservas para pagar deuda, donde los intrépidos protagonistas desatan una hecatombe en el país llevando el dólar a 1500 pesos.
Para leerel Iñaki Ventura
En 1972 Dorfman y Mattelart publicaron Para leer el Pato Donald, donde analizaban la conexión entre la cultura de masas y la ideología dominante. Denunciaban allí el rol que cumplía Disney haciendo apología del capitalismo. El cuento “Iñaki Ventura” de nuestro BCRA puede ser abordado con similares interrogantes.
La acción comienza en diciembre de 2011, en un pueblo de Argentina llamado “Barbas”, un “paraíso campestre”, que en 1935 había sido “una ciudad floreciente” o sea, “un frigorífico”, “una estancia”, descripción melancólica de la clase dominante de la Argentina agroexportadora. El papel de Tío Rico lo desempeña Don Edmundo Barbas, “un banquero y político que pocas veces visitó sus campos”, o sea un rentista. Ante el inminente remate del pueblo, interviene el protagonista Iñaki Ventura, “uno de los niños más populares del pueblo”, quien decide tomar las reservas del BCRA para salvar a su pueblo y pagar la deuda externa.
La elección del nombre Iñaki es difícil de asociar a un personaje argentino. Una explicación semiótica lo muestra como la conjunción entre las últimas y primeras letras del nombre y apellido de la Presidenta. Lo acompañam Jeremías, “que es su sombra”, y Paloma. Estos tres personajes recuerdan a los tres sobrinos de Donald, y están dispuestos a mandarse macanas. Lideran una “agrupación rebelde de magos de Barbas” (en la contratapa definida como “sofistas de Barbas”), y más adelante serán una “patota de jóvenes”, más cercanos a los drugos salteadores nocturnos de Kubrick, o el ERP en el Banade, que a los traviesos patitos.
Se enteran por el noticioso que las reservas superaron los 43.000 millones de dólares y se les ocurre ir por ellas. Van a ver al profesor Ranello “conocido en Barbas por ser el único experto en economía”, lo cual nos remite a la mítica figura de Cavallo, con su terminación “llo”. Este les pasa el dato de dónde queda el Central... Allí los domina la obsesión, “no sabían por dónde ir. Lo único que tenían claro era que querían llegar a las reservas”.
El cuento incurre en un llamativo error histórico cuando le hace decir a Paloma, “la más estudiosa y responsable”, que “su abuelo siempre contaba que un presidente llamado Juan Domingo Perón en 1944 dijo que no se podía caminar por el Banco Central por la cantidad de oro que había en sus pasillos”. En realidad, es una frase de los antiperonistas la zoncera de los lingotes de oro que impedían la circulación de los transeúntes por el pasillo. Además, Perón asume en 1946.
Como en las películas de ciencia ficción futurista, para 2031 describen un porvenir donde el agrobusiness se impone redondamente: “Ven campo y más campo”, “modernas máquinas, que parecían naves espaciales pero debían ser tractores, trabajaban la tierra. Y hombres voladores fumigaban y controlaban desde pequeñas alturas el clima que recibía la cosecha”. Finalmente, se hacen de las reservas: “Iñaki no lo dudó, mira obsesivo sobre las reservas” y las usa “para pagar esa deuda externa molesta por la que siempre protestaban todos”.
“–¡¿Por qué no usar las Reservas para pagar la deuda?!
–gritó furioso Iñaki.–¡No, no! –gritó Paloma, antes de que Iñaki diera la orden de envío–. ¡Eso está mal! Pero Iñaki no la escuchó y con rabia dio la orden igual.” La bóveda la abren “con un alambre”, a pesar de que Vélez Sarsfield ya había advertido que los bancos no se roban con ganzúas sino con firmas.
La hecatombe por desobedecer al “Guardián de las reservas” incluye una paranoia alentada por los medios: “Los diarios, radios y canales de televisión anunciaban que no había más Reservas en el Banco Central, y que el dólar subiría hasta valores impredecibles. La gente comenzó a correr a los bancos y a las casas de cambio a comprar dólares. ¡Pero no encontraban! Y cuando había, se vendían a precios exorbitantes, y crecientes. En un momento, el programa marcaba que un dólar valía 1500 pesos”.
El PAEF no sólo presenta recursos virtuales, sino que visitan cerca de 300 escuelas por año realizando políticas de “alfabetización económica”. Es loable que instituciones públicas se acerquen a la población, sobre todo las económicas (en España hay experiencia, y acá mismo en la AFIP). Pero este caso adolece de mensajes solidarios y es más bien una apología del liberalismo individualista. En el spot publicitario, Redrado mismo confiesa entusiasmado que el juego que más le gusta a él es “Bancándonos”: desafía “A ver cómo se bancan solos”, fiel reflejo de su Banco Central.
* Cátedra nacional de Economía Arturo Jauretche (UBA).
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